
Escribir desde España, sentada en mi silla y en mi escritorio es definitivamente una de las sensaciones más raras que he vivido nunca. Y en general, todo lo que llevo viviendo desde que volví a casa, aunque solo por Navidad. La alegría por volver a estar con tu familia, con tus amigos, de volver a pasear por tus calles y de comer la comida que más te gusta en el mundo, se mezcla con una especie de tristeza. Sinceramente no sé por qué tengo esta sensación de extraña nostalgia cuando aun me queda más de mes y medio de Erasmus, de días y noches a los que exprimir, de personas con las que disfrutar las últimas aventuras... pero lo cierto es que está ahí el peso de que queda extremadamente poco para volver a la realidad, y eso no puedo negárselo a nadie...Y lo peor es que creo que cuando vuelva definitivamente a mi casa, escribiré algo muy muy parecido, pero seguramente mucho más catastrófico.
Hoy os quiero enseñar, por fin, el pichi que me compré en el Black Friday y que no podía estrenar hasta que no pasara por las manos de mi madre y le hiciera un par de arreglos. Lo combiné con un jersey de rayas que llevaba buscando desde principio de temporada y que da mil posibilidades diferentes (se me está haciendo realmente difícil no ponérmelo todos los días😅). Finalmente lo encontré en Sammydress, ¡y estoy encantada con él!
Os dejo con las fotos, espero que os gusten. Disfrutad de estos días con las personas que más queréis, yo sin duda lo voy a hacer😘💃



















